
Otro cochazo más para la lista de las llamadas a revisión. La NHTSA, siempre alerta para este tipo de asuntos, ha obligado a Ferrari a avisar a 1.950 propietarios de F430 Spider de Estados Unidos sobre un posible fallo. Por supuesto, la firma italiana deberá reparar el defecto gratuitamente a sus dueños. Las razones que da la NHTSA son un poco quisquillosas, pero todo sea por la seguridad de sus afortunados dueños.
El caso es que una manguera hidráulica relacionada con el sistema de accionamiento de la capota de lona corre peligro de sobrecalentarse y, por ende, dar lugar al incendio del vehículo. La razón de su posible calentamiento es que se encuentra en el vano motor. Ferrari añadirá fuertes aislantes a la manguera para evitar su sobrecalentamiento.