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Ene 17

 

Con la mirada al frente, el mono en la cintura y el caminar madrileño pisando la tierra de La Pampa argentina, Carlos Sainz estaba preocupado un día antes de hacer historia. “Tranquilo Carlos, que vas a ganar igual”, le dijo alguien. “Si, pero es que el polvo… Hay que tener cuidado”, se fue hablando para sí mismo, concentrado en su misión. Partía con 2:48 minutos de ventaja sobre Al Attiyah y el polvo de los coches que le precedían era el gran peligro. La organización no quiso que salieran cada tres minutos. Dio igual. Porque ayer, en Buenos Aires, por primera vez en las 32 ediciones del Dakar, un español consiguió el triunfo en coches.

Finalmente fue segundo en la especial tras su compañero, un duro, rápido y tenaz piloto qatarí, que no ha podido con el piloto al que él mismo definió, en la Ruta de la Seda, como “un gran maestro, un ídolo para mí”. El árabe se impuso en su cuarta etapa de este año con 36 segundos sobre Sainz y dejó la ventaja del bicampeón del mundo de rallys en 2:12, la más pequeña de siempre en esta carrera.

Sainz, junto a un inmenso Lucas Cruz, ha ganado porque es el mejor piloto, lo venía mereciendo desde varios años atrás y esta vez lo ha conseguido, imponiéndose en menos etapas que nunca, sólo dos, pero ya sabe que esta carrera de locos es muy larga y sólo vale lo que sucede al final. Y tras más de nueve mil kilómetros, tras 47 horas y 10 minutos subido en el coche, el primero en la clasificación es una leyenda de España, un grande de nuestro deporte llamado Carlos Sainz.

Ene 13

 

 

Lejos del desierto, en caminos repletos de cactus y arbustos, donde la navegación y el pilotaje son lo más importante, Carlos Sainz y Marc Coma demostraron su clase y ganaron la etapa en sus categorías.

Hace un año, el doblete español para la victoria final no pudo ser porque el madrileño sufrió un accidente a poco de la conclusión de la prueba. Este año, las circunstancias y las sanciones han dejado al catalán sin posibilidades de victoria. No llegará el triunfo de los nuestros en las dos categorías, pero año a año demuestran que, pase lo que pase, los dos mejores pilotos del Dakar actual son Sainz y Coma.

El madrileño consiguió ayer su primera victoria de etapa en esta edición y logró ampliar su ventaja sobre Al Attiyah. El qatarí llegó a más de un minuto y se sitúa ahora a poco más de diez del líder del equipo Volkswagen (10:06).

La lucha entre ambos es terrible y en la marca alemana aún no se han decidido a dar órdenes de equipo. Quieren conseguir el doblete en las pistas y que gane el mejor. Una postura digna y elogiable, el deporte es el deporte y así debe ser. En cualquier caso, Sainz tuvo que sacar todo su talento para imponerse en la especial entre La Serena y Santiago de Chile. La llegada a la capital coincide con la última etapa en territorio chileno.

Atrás quedaron las dunas de Copiapó y el desierto de Atacama, ahora se llega a un terreno que en África sería como la entrada en Malí, justo donde empieza la sabana. Hoy los pilotos volverán a cruzar hacia Argentina por el Paso de los Libertadores, en la plenitud de la cordillera de los Andes. Y tendrá lugar el primer tramo realmente en altitud de esta edición, con más de 50 kilómetros a 4.000 metros.

El terreno, con barrancos a los lados y el vacío mirando cara a cara a los pilotos, es propicio para que Sainz vuelva a ganar. Así lo dijo, entre otros, Marc Coma, al que se le abrió la sonrisa cuando se enteró del primer triunfo de Carlos, con el que se lleva bien.

Para el catalán, la de ayer fue la cuarta victoria parcial. “Dije que quería hablar en las pistas y es lo que estoy haciendo”, explicó con orgullo en el campamento mientras la afición chilena se hacía fotos con él, con las colinas que rodean Santiago como testigo. Hoy, regresan los Andes, volvemos a Argentina.

Sep 11

sainz

Carlos Sainz se alejó este viernes aún más de la victoria en el rally Ruta de la Seda tras perder en la sexta etapa otros dos minutos con respecto al líder de la carrera, el qatarí Nasser Al Attiyah.

Sainz partió este viernes en primera posición tras haberse adjudicado brillantemente la etapa del jueves y se mantuvo a la par con Attiyah durante los primeros 200 kilómetros.

No obstante, a partir de ahí comenzó a ceder terreno con respecto al líder, que invirtió tres horas y veinticuatro minutos en recorrer 345 kilómetros a través de las dunas turkmenas entre las ciudades de Turkmenbashí y Balkanabad.

Finalmente, Attiyah aventajó en dos minutos exactos a Sainz, que llegó segundo, mientras el tercero en cruzar la línea de meta fue el estadounidense Miller, a más de siete minutos.